De verdad que este ha sido un momento demasiado especial. El mariachi Sol de México me dio esta hermosa sorpresa en la rotonda del City Hall de la ciudad de Los Ángeles. Tanta fue mi nostlagia por mi tierra que no pude contener la emoción y me eché a llorar. Pero no, no de tristeza, si no de una emoción por el gran amor a mi terruño y darme cuenta de los frutos de tanto trabajo. ¡Muy agradecida!