
Mi primer trabajo fue cuando estaba en la universidad haciendo “Chocobanos” para una tienda de helados. Los chocobanos son bananas bañadas en chocolate, las cuales son luego espolvoreadas con coco, nueces o dulces y luego se congelan. Prepararlas me provocó muchos resfriados porque pelábamos las bananas y las sumergíamos en el chocolate caliente en medio del calor de Nueva Orleans y luego me tocaba entrar a un congelador gigante para colocar las bandejas. Recuerdo que me tocaba usar un traje impermeable plateado para protegerme del frío, de esos que parecen de astronauta, justo antes de entrar al congelador.
Me veía muy cómica. Pero ese entra y sale con cambios drásticos de temperatura era fatal para mi salud.
También se me manchaban las manos con las cáscaras de las cientos de bananas que me tocaba pelar diariamente. Llegaba a casa a restregármelas tanto que las manos se me pelaban.
Era un trabajo duro y tedioso, pero me ayudó a comprender que a todo lo que hacemos hay que ponerle corazón y disciplina. Que todo trabajo debe ser valorado y hecho con una sonrisa porque así no se siente como trabajo.
Aquí les dejo este divertido video ¡para que vean lo que hacía en ese mi primer trabajo!